
9. La verdad es que me cuesta un poco responder esta pregunta, pues para ser sincera, siempre me ha parecido que todos los contenidos que se intentan lograr a través de la enseñanza son necesarios y pertinentes para cada nivel.
Para ser más sincera aun, esta es una de las preguntas de las que me he tratado de escabullir durante todo el semestre, pues al finalizar cada clase, nunca encuentro un tema o un aspecto con el que no esté de acuerdo y no es que no tenga una actitud crítica sino que cuando se me han sido entregados buenos argumentos para una aseveración, mi actitud es de aceptación.
Con respecto a la clase de hoy puedo decir que revisamos los contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales. En esta clase me llamó particularmente la atención, algo que podría parecer de perogrullo, pero para mi es primera didáctica donde lo veo. Me refiero a que un macroconcepto o macrohabilidad siempre está compuesta por subconceptos o microhabilidades, en el caso de los contenidos actitudinales, este se compone de acciones y/o comportamientos.
Con lo anterior me refiero a que las veces en que he planificado en otras didácticas, nunca se me había especificado con claridad que para el logro de un contenido es necesario que se desprendan de él un sinnúmero de evidencias que implican el logro de este contenido conceptual, procedimental o actitudinal más amplio.
Esto es fundamental, ya que podemos apreciar el aprendizaje de los niños de manera mucho más efectiva, pues a partir de cada indicador podemos evaluar paulatinamente como es que el niño va aprehendiendo los nuevos contenidos que se le entregan.
12. Primero que nada, comenzaremos esta clase con la exploración de los conocimientos previos. La idea es que el contenido a trabajar sea relacionado con el entorno más cercano al niño, para que pueda revestir de significación relevante para el alumno.
En este ejemplo de clase trabajaremos con las plantas y sus necesidades, para ello la profesora realizará un experimento grupal. Se les llevará a los alumnos dos plantas iguales, las cuales pasarán a formar parte de la ornamentación del aula. Una de ellas será guardada dentro del estante de la sala de manera que no reciba ni luz, ni aire, ni agua, en cambio la otra si.
Los niños deberán observar ambas plantas antes de comenzar con el experimento, deberán registrar en una tabla de datos la descripción de las dos plantas, indicando color, aspecto, tamaño, forma, entre otros.
Posteriormente, deberán realizar hipótesis sobre lo que creen que ocurrirá luego de dos semanas en que una planta esté en el estante y la otra sea cuidada por el curso.
Se realiza una puesta en común en donde los alumnos exponen sus hipótesis, las comparan con el resto y se forma una sola hipótesis general.